Ciudad de México, 20 de septiembre. ImaginantesMX.- En esta ocasión entrevistamos a Manny Guzmán, un joven estudiante de saxofón de la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien comparte su relación con la tradición musical heredada de Oaxaca, los obstáculos y retos para convertirse en un músico profesional y el contexto actual en que se encuentra la educación musical y el desarrollo profesional de la música en el país.
-¿Quién es Manny?
-Mi nombre es Manuel Ángel Guzmán Reyes nací en la ciudad de México en1987, vengo de una familia de músicos, mi papá es músico tradicional, es saxofonista y clarinetista, de ahí viene mi tradición musical. Mis papás son de la región norte de Oaxaca, el municipio se llama Totontepec, Villa de Morelos, donde habitan los mixes y prevalece la cultura y la identidad del pueblo Ayuuk.
Es un pueblo de una gran tradición musical, mi abuelo también fue compositor en muchos pueblos de la región, entonces desde niño observaba cómo mi papá ensayaba aquí en la casa con su agrupación musical, me llamaba la atención escucharlos. Recuerdo que tenía cuatro o cinco años, tenía un saxofón de plástico entonces me ponía a ensayar a un lado de mi papá, siempre hubo música viva en mi casa.
-¿Cómo comenzaste a tocar el saxofón?
-Cursé la primaria, la secundaria, como cualquier niño, recuerdo que en la secundaria cursé el taller de música y tocaba la guitarra, fui miembro de la rondalla de la secundaria. Después entré al bachillerato, al Colegio de Bachilleres plantel 6, en ese momento no tenía idea de qué quería estudiar, me hacía a la idea de que tenía que estudiar sicología, administración o derecho.
-Durante mi estancia en el Colegio de Bachilleres, recuerdo que se impartían talleres artísticos como danza, teatro, música, artes plásticas. Me llamó la atención una vez que iba pasando, en el patio frente a los salones de artes estaban unos chicos tocando unos tambores y congas, tocaban ritmos afrocubanos, me acerqué, le pregunté al maestro que ahí se encontraba sobre los talleres, me respondió: ¡Es el taller de música, puedes venir desde la una hasta las tres o cuatro de la tarde!, el maestro me preguntó ¿Qué instrumento tocas?, respondí.- Toco la guitarra. Él me dijo, ¡puedes venir desde mañana, aquí hay guitarras! comentó.
-Es así como este personaje, el maestro Leonardo González Sánchez, egresado de la licenciatura en Etnomusicología en la Facultad de Música, ahora lo denomino como un personaje musical, porque fue la figura que me introdujo al mundo de la música, él tiene una trayectoria musical amplísima, ha viajado por varios países, es multinstrumentista, también toca el saxofón, la guitarra, el piano, el violín.
-El maestro Leonardo me contaba sobre sus experiencias musicales, sus viajes, sus giras, los estilos musicales que le gustaban, los proyectos en los que estaba y yo me iba sumergiendo más y más. Todos los días asistía al taller de música, en una ocasión me preguntó ¿Oye Manny y qué otro instrumento sabes tocar?, le respondí ¡Se tocar el clarinete también!, me preguntó ¿Sabes leer partituras? le contesté ¡Sí, sí se leer partituras!.
-Posteriormente, en el plantel habían llegado nuevos instrumentos musicales porque se formaría la Compañía Titular de Música, se llamaba así porque formaban parte de ésta, los estudiantes del taller de música de todos los planteles, tenían planeado conformar una agrupación con alumnos de los veinte colegios que existen en la ciudad de México. La mayoría pertenecíamos al plantel 6 y entonces empecé a tocar nuevamente el clarinete, mi papá ya me había enseñado a tocar este instrumento cuando tenía once años, lo retomé cuando estuve en esta Compañía. Seguimos tocando, empecé a conocer más estilos musicales, estándares de jazz, música afrocubana, música brasileña, mi panorama musical se abrió muchísimo y fue cuando decidí estudiar música.
-A partir de esta decisión intenté por primera vez hacer mi examen a la que fue la Escuela Nacional de Música que ahora es la Facultad de Música de la UNAM, hice el examen para estudiar clarinete, sin embargo ese año no logré ingresar, no me quedé y pensé ¡Debe estar complicado entrar!
-Pasó un año, comencé a estudiar saxofón, después de ese año volví a hacer examen ahora para estudiar saxofón, y fui aceptado. Me quedé en la Escuela Nacional de Música en el ciclo propedéutico, desde ese momento comienzó mi carrera como saxofonista y como estudiante de música.
-En el ciclo propedéutico conocí al maestro de saxofón Remmy Álvarez un excelente músico, un excelente personaje, puedes platicar con él y te darás cuenta que tiene un panorama musical y espiritual muy amplio, él es de las pocas personas que admiro y que las puedo ver todavía. Platicar con el maestro Remmy Álvarez siempre es muy grato, escuchar sus consejos, o bien platicar de temas musicales, temas históricos o sociales.
-¿Qué elementos consideras importantes para ser un buen músico?
-La constancia y disciplina de estudiar y fijarse metas, por ejemplo, si voy a estudiar ocho horas diarias entonces tengo que estudiar ocho horas diarias y después hacer lo que me corresponde, primero son mis ocho, seis o cuatro horas diarias de estudio, después ya puedo hacer mis actividades cotidianas.
-Como músicos debemos estudiar muchas otras cosas más, por ejemplo, abrir tus panoramas culturales, ir a ver un buen cine, leer mucho, viajar, estar en contacto con otros músicos y otras culturas, eso ayuda. Hay muchas cosas que te van nutriendo como persona y como músico profesional, te ayuda para tener experiencias a la hora de interpretar una obra.
-¿Qué se debe de hacer para convertirse en músico instrumentista?
-Primero entras al ciclo propedéutico que tiene una duración de tres años y en esos tres años, llevas materias como solfeo, armonía, contrapunto, coro, instrumento y otras materias que te complementan y después haces un examen, se le llama “Cambio de Nivel”. Este examen lo haces dentro de la facultad, lo presentas exclusivamente a la “Cátedra de Saxofón”. Preparas un concierto, una sonata, una suite, preparas una obra que reúna las técnicas necesarias y la interpretación adecuada al nivel del examen que vas a presentar, en este caso al nivel de la licenciatura que quieres entrar, presentas ese examen y los sinodales son los maestros de saxofón, entonces ahí te dicen si quedaste, si quedaste pasas a la licenciatura, digamos que en la cátedra de saxofón te aceptan o no.
-El siguiente examen que tienes que hacer es el examen que presentan todos los aspirantes a entrar a la UNAM, el examen de conocimientos generales, si pasas o tienes los aciertos necesarios que te piden para entrar a la UNAM oficialmente, te aceptan como estudiante. Es complicado el proceso porque por un lado tienes que estudiar para el examen de conocimientos generales y por el otro, debes estudiar para presentar el examen de conocimientos del instrumento, en este caso el saxofón.
-Entonces pasé esos exámenes y ahora estoy en el penúltimo semestre de la licenciatura, en total son ocho semestres, sólo me falta el que estoy cursando y el octavo semestre.
-Cuéntanos un poco de tu trabajo musical actualmente.
-Mi actividad musical es diversa y versátil, trato de tocar o abarcar los géneros que pueda, por ejemplo, toco en las bandas sinfónicas, me llaman para tocar en alguna Big Band o bien me llaman para tocar en agrupaciones de música popular mexicana.
-Actualmente tengo un proyecto de saxofones, el cuarteto de saxofones se llama Los Farafara, integrado por alumnos y egresados de la facultad, el repertorio que estamos tocando es música tradicional mexicana y música popular.
-Algunas piezas son parte de un repertorio latinoamericano, no estamos tocando obras de repertorio clásico, estamos tocando música mexicana, nos enfocamos a tocar música tradicional, popular con un lenguaje más contemporáneo de compositores mexicanos.
-Además de los proyectos donde me invitan a tocar, también en ocasiones imparto clases de saxofón.
-¿Cuál es el músico que más te ha inspirado a tocar o crear? O bien ¿A qué artista admiras o reconoces su trabajo?
-Son varios los músicos que admiro y que me gusta mucho su música, por ejemplo Chopin, me gustaba mucho cómo escribía, cómo hacia su música, conociendo la historia de este compositor, una historia de vida dramática y trágica por todo lo que vivió, sus obras tienen mucha esencia de eso que vivió, escucho a Chopin y me pongo reflexivo, absorbo toda esa melancolía que proyectan sus obras.
-De los saxofonistas contemporáneos me gusta como toca Paquito de Rivera, he tenido la oportunidad de hablar con él en algunas ocasiones y es una persona muy sencilla y muy divertida. También tiene mucho que aportar a la música y lo que está haciendo en la escena actual. En realidad son varios los músicos que admiro, conozco a varios músicos que te van marcando a lo largo del camino en muchos aspectos.
-¿Qué consideras que tiene transmitir un músico?
-Pienso que como músico tienes que trasmitir un mensaje a las personas, pero ese mensaje es un código que cada persona lo interpreta diferente, lo entiende de manera única y diferente.
-¿Cuál es la obra que más te ha inspirado a crear, es decir, que cuando la escuchas te transmite emociones?
-Trato de ser un músico que se mueve en varios estilos musicales, estoy abierto a muchas opciones de cultura musical, estoy abierto para conocer a personas de otros países, de otras regiones que tocan de manera diferente el saxofón, no creo que exista una obra en específico que me guste más que otra.
-Por ejemplo me gusta mucho un concierto de Johannes Brahms Sonata para clarinete Nº 2, cuando la escuché fue tocada en saxofón, investigué y la obra fue pensada para clarinete, recientemente la escuché nuevamente y me recordó a un viaje que hice a Paris, me recordó las circunstancias por las que pasé allá, pongo como ejemplo esta obra porque me recordó esta experiencia que pasé sin embargo así como puedo escuchar una salsa, un merengue, o una obra de danzón, tengo recuerdos de otras experiencias de vida.
– ¿Tienes algún proyecto en mente?
-Mis objetivos son terminar la licenciatura, concentrarme en la titulación, después de esto enfocarme al proyecto de los Farafara, tratar de concretar algunos viajes, tocar en festivales y trabajar en un proyecto en el que estoy colaborando con un colectivo de compositores, me encomendaron estrenar sus obras en el mes de diciembre, entonces en el mes de diciembre tocaré con otro músico, un pianista y vamos a estrenar ocho obras de diferentes compositores, que son realmente muy jóvenes, es un proyecto que me interesa mucho porque me interesa tocar música que se está haciendo en este momento, es decir, composiciones de jóvenes músicos que no sabemos qué carrera van a tener, me interesa mucho este proyecto de música contemporánea, tocar la música de compositores que estén terminando la carrera o que ya terminaron pero que están haciendo música nueva específicamente para saxofón.
-El repertorio para saxofón en México ha estado creciendo porque los compositores jóvenes tienen esa inquietud de crear además de los recursos técnicos que tiene el saxofón, están muy interesados y están haciendo muchas cosas, ese es mi proyecto que quiero desarrollar a corto plazo.
-¿Has creado? …
-Exactamente creado y pasarlo a un papel no, pero si me gusta la improvisación y creo que en ese proceso también estás creando en el momento.
-¿Qué planes tienen los Farafara?
-A corto plazo tenemos algunos conciertos en Tehuacán, Puebla; en Querétaro, estamos planeando para el próximo año hacer una gira a Colombia, en el Andorra Sax Fest, es un festival muy grande de saxofón donde queremos participar. Son proyectos a mediano y largo plazo.
-¿Cómo crees que se deba financiar un músico?
-La principal financiación de un músico es dar conciertos, tocar y que te paguen por un salario justo por lo que estás haciendo, la otra que es muy común es dar clases particulares en alguna escuela o en algún taller.
-¿Qué le hace falta al campo de la música para que crezca en nuestro país?
-Hacen falta mayor apertura de espacios, es decir, dónde presentar tus proyectos, que esos proyectos sean gratificados económicamente, hay muchas personas que te dan permiso de tocar en sus espacios siempre y cuando sea gratis, creo que no lo debemos permitir.
-¿Consideras entonces que la apertura de espacios es lo que hace falta?
-Creo que eso sería el primer paso, que exista mayor apertura de espacios y que te paguen por tu trabajo, porque siempre hay espacios, pero te dicen; ¡ven y toca!, pero la gasolina, los pasajes, el tiempo invertido en los ensayos, son costos que uno tiene que recuperar.
-¿Cuál crees que es el panorama para los jóvenes artistas y creadores en México?
-Sería que sigamos trabajando y nosotros mismos generando cosas que poco a poco la sociedad empiece a percibir que son importantes. Es importante que un niño escuche música, que un niño tenga acceso a la música, que un niño conozca la pintura, la danza, el teatro, es necesario que la sociedad empiece a percibir estas manifestaciones, son necesarias para el bien de las personas.
-Porque estamos en una cultura donde no perciben eso, muchas veces porque no tiene acceso a estas manifestaciones y porque no les interesa, están en la zona de confort en donde dicen ¿para qué?, ¿para qué llevo al niño al taller de música, o al taller de danza?, son realmente elementos importantes para el desarrollo humano.
-¿Qué mensaje les darías a los emprendedores creativos y gestores culturales que trabajan en el campo de la cultura y el arte?
-Reconocer que es una labor complicada que están haciendo, muchas veces lo primero que tienes que hacer es afrontar al sistema burocrático del país, encontrar a las instituciones y organizaciones adecuadas que te puedan brindar un espacio para que escuchen tus propuestas, y después de esto las evalúen y te digan me interesa tu propuesta, vamos a trabajar en ésta.
-Es un trabajo que no es fácil ni sencillo para las personas que se dedican a hacer esto, pero si es una parte muy importante. Ellos consiguen espacios o proyectos donde incluyen a los artistas y ya que nosotros tenemos ese canal, le expresamos al público un nuevo mensaje que no ha escuchado o no lo ha sentido.
-¿Qué mensajes les darías a las personas que te leen?
-Que estén abiertos a escuchar, ver, sentir y experimentar cosas con el arte, desde la música, la danza, la lectura, el cine, la arquitectura, que aprovechen las cosas y expresiones que están a su alrededor y que tienen acceso para conocer nuevas formas de convivir con las demás personas, nuevas formas de relacionarse, finalmente les diría que apoyen el arte. Si hay conciertos que asistan a los conciertos, como músico es lo que espero del público, que las personas asistan a los conciertos, es un estímulo para el artista que haya gente que valore su trabajo y que lo está sintiendo.
Entrevista realizada por Vietnika Estrada para ImaginantesMX
Cuidado de la publicación: Iris Torres